Los pasados 3 y 4 de septiembre cometimos una imprudencia maravillosa: juntar en Madrid a todo el equipo directivo y a los Duty Managers de nuestros 10 gimnasios. Dos días. Sin excusas. Sin “es que tengo el gimnasio”.
El plan tenía trampa: primero comer bien (muy bien: los que estuvieron en L’Intruso y La Castafiore ya no aceptan menú del día), luego una dosis de cultura, y el viernes a las 9:00, todos con el café en la mano, cuatro horas de reunión de las de verdad. De las que salen decisiones.
Sobre la mesa, lo importante: cómo acompañar mejor a los equipos de cada gimnasio, qué nos dicen los datos de este año (spoiler: casi 800.000 visitas de enero a julio y más de 90.000 asistencias a actividades dirigidas, con un 20% más de socios que el año pasado), qué vamos a hacer con nuestras actividades para que sigan llenándose, y hacia dónde vamos en 2027. Que es lejos, por cierto. Valladolid, muy atentos: os toca pronto.
Pero la conclusión del fin de semana no fue ninguna cifra. Fue otra cosa: tenemos un equipo directivo extraordinario. Gente que lleva años abriendo la persiana (bueno, en un 24 horas la persiana no se cierra, pero se entiende), discutiendo con criterio, defendiendo a sus equipos y empujando todos en la misma dirección. Eso no sale en ningún dashboard, y es lo que hace que imaGym sea imaGym.
Temporada 2026-27: encendida. Nos vemos en los gimnasios.
